Hace un par de semanas se destapó el misterio sobre el nuevo sistema de cámaras de Ricoh que tantas especulaciones y ríos de tinta había suscitado. Y lo cierto es que el nuevo sistema denominado GXR ha roto todos los moldes y ha sorprendido a propios y a extraños. Para aquellos que estén interesados en saber los detalles técnicos de esta nueva cámara –o mejor debería decir cámaras- los chicos de “quesabesde”, como es habitual, ya han tenido la oportunidad de tener una unidad entre sus manos y lo cuentan aquí: http://www.quesabesde.com/noticias/ricoh-gxr-analisis,1_5814.
Tecnicismos a un lado, este nuevo sistema modular de cámaras requiere una reflexión. Y es que ya va siendo hora de que los fabricantes escuchen más a los clientes y no diseñen siempre las cámaras que hacen felices a los accionistas de las compañías y a sus cuentas corrientes. Pese a que ahora muchos fabricantes lloran a causa de la bajada en las ventas provocada por la crisis financiera, lo cierto es que desde la llegada de la fotografía digital no han hecho más que engrosar su cuenta de beneficios como nunca podrían haber soñado. Todo a costa del consumidor, que ha visto como las sucesivas inversiones en equipo fotográfico se han devaluado de manera inexorable a los pocos meses de la compra. Hace unos años un equipo fotográfico de calidad duraba toda la vida, ahora no podemos vivir sin las constantes mejoras que van introduciendo –paulatina y estudiadamente, por supuesto- los diferentes fabricantes. Por eso me gusta la iniciativa de Ricoh de introducir un sistema de cámara compacta de tipo modular. De hecho, no sólo modular, si no configurable –aunque sólo sea en parte- al gusto del consumidor en algo parecido a lo que se viene haciendo con los ordenadores clónicos. Que lo que queremos es una cámara con sensor grande y lente fija y luminosa, pues se pone este módulo; que lo que queremos es una compacta de sensor pequeño y con zoom, pues escogemos este otro módulo. La solución perfecta. Además eso implica –al menos sobre el papel- que cuando queramos renovar la cámara podremos usar algunas partes y no tendremos que desecharla completamente como ocurre ahora. Esperemos que estos sistemas modulares de cámaras compactas sigan evolucionando hasta el punto que cada consumidor pueda escoger libremente gran parte de los componentes de su cámara. Ricoh ya ha dado el primer paso.Pero los sistemas modulares en fotografía no son algo nuevo que ha llegado ahora con las cámaras digitales. Ya en los años 50 la prestigiosa firma sueca Hasselblad creo el sistema de cámara modular por excelencia. Fue tal la visión y el brillante diseño de las cámaras creadas por Victor Hasselblad que a día de hoy se pueden seguir usando adaptándose sin problemas a los respaldos digitales actuales. De hecho, cualquier cámara y lente fabricada por Hasselblad desde los años 50 hasta hoy en día se adapta sin problemas a la fotografía digital actual ¿No es eso maravilloso? Está claro que Victor Hasselblad cuando creó sus famosas cámaras estaba pensando en el consumidor y no sólo en las cuentas corrientes de sus accionistas. Por eso, hoy en día, las cámaras de la firma sueca son sinónimo de excelencia y están en las manos de los mejores fotógrafos del mundo… y muchos de ellos siguen usando la misma cámara desde hace años.
Anuncio de Hasselblad de los años 50


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